Bueno, bonito y barato?

Todos sabemos que actualmente el diseño gráfico, principalmente en América Latina, está pasando por una gran crisis y se ha ido devaluando desde hace varios años, todo esto a raíz de que la mayoría de los clientes tienen la percepción generalizada de que sólo sirve como accesorio o a poner bonitas tarjetas o papelería y que no abarca nada más. Se agrava más esta situación cuando alguien sin experiencia comienza a atender clientes y no tiene una clara noción de cuánto hay que cobrar por el diseño o por la creatividad que en realidad es lo que más valor le añade a los trabajos. Un ejemplo muy concurrido es el caso del diseño Web, que acontece cuando alguien descubre FrontPage y Photoshop y hace una página web que a sus familiares y amigos les pareció “increíble” y empezó a ofrecer sus servicios como diseñador “Web Experto Súper Barato”, y lo asombroso es que empieza a vender. Otro ejemplo cuando ves: “servicios de impresión, diseño gráfico gratis” o cuando nos piden la producción de diseños y nos dicen “el diseño es gratis, o no?”

¿Cuántas veces hemos escuchado eso? En este caso ya no sabes si reír o llorar.

Estos son algunos ejemplos por el cual el diseño gráfico se está devaluando, pero creo que es nuestra obligación como conocedores en la materia el inculcar a nuestros nuevos clientes a entender, que para empezar, se está pagando un servicio que principalmente se lleva tiempo y esfuerzo, además de experiencia y conocimiento. No quiero decir que los servicios baratos estén mal, o siempre te vayan a salir con errores o vayas a tener una mala experiencia, lo que intento decir que es necesitamos cambiar la perspectiva del concepto y la realidad que actualmente enfrentan las agencias bien establecidas y nuevas agencias con sueños de crecer, que se pague el diseño a su valor real. Todos tenemos derecho a hacer nuestra luchita, pero creo que se debe tener un poco de respeto y amor propio a la hora de que un cliente intente regatear diseños o servicios. No sólo se trata de combinar colores y elementos, sino que es mucho más, y hay que saber hacerlo.

Bueno, Bonito y Barato: Esto es lo que la mayoría de los clientes, por no decir que el 50 % quieren, por eso ahora cuando un cliente nos recite este mantra, hay que explicarle todo el concepto, principalmente hacerle saber de las horas que representan nuestro trabajo y esfuerzo y hacerles la pregunta: ¿Qué pasaría si en lugar de la palabra “barato” lo cambiáramos por la palabra “justo”?

Se escucharía mucho mejor “bueno, bonito y justo”.

Branding
Diseño
Website
APP
Rev. Digitales
ATL
BTL
Campaña publicitaria
Eventos
Medios
Casa productora
Offset
Impresión Gran Formato
Consultoria
Otros